Fuera de la Cancha Radio | Gana uno y suben dos: Huila y Quindío son de la A
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Gana uno y suben dos: Huila y Quindío son de la A

Gana uno y suben dos: Huila y Quindío son de la A

Los reglamentos de los campeonatos de la Dimayor permiten estas cosas: en la cancha, ganó el Atlético Huila 0-2, pero en la práctica, los dos equipos finalistas de la B lograron el objetivo. Huila es campeón y Deportes Quindío sube por el acumulado de año y medio. Los dos equipos, nuevamente, son de la A. 

La fiesta del Deportes Quindío, en realidad, comenzó el domingo, apenas terminó el partido en Neiva: el empate 1-1 les daba prácticamente el ascenso gracias al primer lugar de la reclasificación.

Salvo una hecatombe, esto es, una goleada en contra por cinco o más goles, el tiquete del regreso del Quindío a la A se selló en el Guillermo Plazas Alcid. Y no se dio la goleada, para alegría de sus fanáticos.

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Así las cosas, la presión pasaba al Huila, que ganó el primer torneo en condiciones muy complicadas, con un cambio de cuerpo técnico sobre la marcha. El argentino Flavio Robatto comenzó la campaña y luego vino la pandemia de covid-19. Robatto diseño un innovador método de trabajo mientras el plantel estuvo encerrado. 

Pero apenas se pudo volver a jugar, Robatto solo pudo dirigir un partido: tras ganarle 2-1 a Barranquilla, el DT se fue por diferencias con los directivos y Huila apeló a un hombre de la casa, Dayron Pérez. Y bajo su mando, logró clasificar a esta final desde diciembre.

En Armenia, mientras tanto, apostaron a un prócer de la casa, el argentino de nacimiento pero colombiano de corazón y de documentación desde 1988, Óscar Héctor Quintabani.

Quindío, que en el primer torneo quedó afuera en el cuadrangular semifinal, a dos puntos del Huila, le dio continuidad a la base, clasificó de tercero y fue el que mejor remató.

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​Con esos antecedentes, Huila salió con seriedad a buscar su ascenso directo, para no depender de un repechaje con un tercero en discordia, Cortuluá, que llegó a las dos finales semestrales y las perdió ambas. De cierta manera, hubo resignación en el Corazón del Valle: los directivos decidieron mandar el equipo a vacaciones y tenían lista la Sub-20 para un posible repechaje. 

La historia dirá que, en el acumulado, Quindío fue el mejor equipo de año y medio de dificultades en la B, por diferencia de goles, y por eso ascendió. Pero el campeón es el Huila, que golpeó en el momento justo en cada tiempo. 

A los 43 minutos, el árbitro Carlos Ortega, el primero en dirigir los juegos finales de la A y la B desde que Óscar Julián Ruiz lo hiciera en 2009, sancionó penalti por un empujón de Wílmer Palacios a Brayan Moreno. Hárold Rivera lo transformó en gol.

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Luego, a los 24 de la segunda etapa, Fáber Gil, uno de los jugadores que había llegado como refuerzo al Huila para este semestre, desbordó por la derecha y mandó una pelota al área que Brayan Moreno transformó en el 0-2 definitivo. 

El pitazo final de Ortega hizo estallar la fiesta en dos ciudades. En Armenia, poco importó la segunda derrota del año en casa: la primera fue en enero, contra Valledupar. En cambio, qué importancia tuvo el triunfo de Huila. Para Quindío, se acabó un calvario de ocho años, Para Huila, el castigo fue de año y medio. Desde el fin de semana del 18 de julio, ambos son de la A. 

José Orlando Ascencio
Subeditor de Deportes
@josasc

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