Fuera de la Cancha Radio | Después de la dicha: lunares a corregir en Selección Colombia de Rueda
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Después de la dicha: lunares a corregir en Selección Colombia de Rueda

Después de la dicha: lunares a corregir en Selección Colombia de Rueda

Pasaron las horas y la emoción de un empate agónico contra Argentina ha ido quedando atrás. Sigue la admiración por el buen trabajo de Muriel y Cuadrado y las salvadoras manos de David Ospina, pero ahora es momento de hablar de lo que queda por mejorar para la Copa América y para el resto de las Eliminatorias a Catar 2022.

Sí, es distinto mirarse en la casilla del cupo a repechaje y no en el séptimo puesto, con una diferencia de gol angustiosa tras el 6-1 en Ecuador.

Hubo mucho por rescatar, no solo de la actitud del equipo sino de la facultad del entrenador para tirar su plan y reaccionar con audacia a la dificultad que planteó Argentina, pero también hay puntos clave a mejorar.

Resumimos esas urgencias para los dos días de trabajo que quedan antes del debut en Copa América, justamente contra Ecuador, este domingo:

1. La generación de juego

No es posible que en Copa América el equipo dependa tanto de un Cuadrado que sí, es el capitán del barco, ejerce como tal pero no puede resolverlo todo solo. Él mismo ha dicho que se siente más cómodo partiendo desde el lateral, desde donde cree que ve mejor el juego. Significa que hacia arriba alguien tiene que hacerse cargo. ¿Quién sin James y sin Quintero? ¿Acaso no es para eso que convocaron a Cardona? En teoría es el de la experiencia y él sabe que se debe una revancha de la Copa en 2019. ¿Es su momento? 

Habría que verlo bien, porque uno de los méritos de Rueda fue no depender, en estos últimos partidos de Eliminatorias, de un creativo neto. Podría ser que la fórmula pase entonces por ampliar el juego por las bandas, una de las debilidades más importantes del equipo en Barranquilla. Ni Medina ni Tesillo, ambos ocupadísimos contra los duros argentinos, se atrevieron a salir con seguridad para apoyar la tarea y tampoco ayudó Díaz, al menos en la última salida (contra Perú hasta marcó gol). Muriel puede ser, pero se pierde en su rol natural de número 9.

Lo cierto es que la Colombia del primer tiempo contra Argentina careció justamente de una chispa, de un jugador que inventara, que propusiera, que volviera al medio para sacar al equipo y llevara la pelota a Zapata. Le sobró corazón, pero le faltó fútbol. Eso hay que resolverlo con los que están ahora mismo concentrados. No hay de otra.

2. El medio campo

Colombia pasó de tener la pelota contra Ecuador en un medio campo con sensibilidad para el pase, de la mano de Cuéllar y Uribe, a un borrón total contra Argentina en el primer tiempo: no estuvieron los que brillaron en Lima; Lerma, impreciso, apenas si tuvo contacto con el balón y el propio Uribe tuvo chispazos, no un juego redondo como el del jueves. La consecuencia se reflejó unos metros más arriba, donde Luis Díaz pasó inédito, murió de tedio Duván Zapata sin que le llegara y, al final, fue Cuadrado y nada más.

Vale decir que los de Gareca son rivales mucho menos exigentes que los de Scaloni y por eso el primer equipo se vio más suelto que el segundo. El complemento en Barranquilla se resolvió más desde las ganas pero no va a ser suficiente para llegar a Catar. Por eso hay que encontrar una fórmula que vincule la solidez defensiva con el plan de salida y lograr que la repetición la consolide. ¿Barrios-Uribe? ¿Cuéllar-Barrios? ¿Lerma-Uribe? ¿Dónde y contra quién probar al enigmático Sebastián Pérez? Hay que apostar porque falta tiempo para probar fórmulas.

Colombia necesita encontrar nombres que hagan que el equipo no se vea tan largo, tan partido entre sus fases de defensa y ataque, tan inconexo por momentos. El tiempo es poco pero Rueda tiene la sabiduría y el atrevimiento. Necesita usar la Copa como laboratorio de pruebas, con todos los riesgos que eso implica.

3. El plan contra los grandes

No es posible pedirle a Rueda que en dos partidos resuelva la tarea pendiente desde hace al menos tres años: encontrar una filosofía de equipo. Ya las señales fueron realmente buenas, pero son eso, señales de mejoría, no una recuperación absoluta porque no es posible en tan poco tiempo.

Pero hay que empezar a intentar: Colombia necesita salir a todas las canchas a hacer lo que en sus fases clasificatorias a los últimos mundiales, a confiar en su plan de trabajo, a apropiar una filosofía, un sello que sea reconocible por todos. No puede ser que tenga que probar fórmulas distintas dependiendo de quién se para en frente porque eso acaba desnaturalizando el trabajo y porque es así como nos acostumbramos en el último tiempo a estar pasando trabajos, especialmente contra los grandes, contra Brasil, Argentina, Uruguay, esos que nos vamos a cruzar desde el fin de semana en Copa América. 

Es necesario construir sociedades, llaves que transmitan confianza, alianzas irrompibles como en Brasil 2014, incluso con los mismos hombres que se mantienen hoy. Las piezas se irán acomodando si el que arma el rompecabezas tiene clara la figura. No hay tiempo, es verdad. Pero hay que encontrar el modelo pronto. Si no, el avión a Catar se irá.

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