Fuera de la Cancha Radio | ¿Cómo vencer al favorito y campeón? Análisis del América finalista
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¿Cómo vencer al favorito y campeón? Análisis del América finalista

¿Cómo vencer al favorito y campeón? Análisis del América finalista

América de Cali se convirtió en el primer finalista de la Conmebol Libertadores Femenina 2020. Las subcampeonas de la liga colombiana derrotaron, nada más y nada menos que al ‘superpoderoso’ Corinthians, vigente campeón continental y que venía de anotar 34 goles en cinco partidos (27 en fase de grupos y 7 en cuartos de final) y no recibir un tanto.

Al final, las colombianas sí lograron la hazaña y el domingo buscarán su primer título en Libertadores, el segundo para el país.

Históricamente, este era el cuarto partido que las escarlatas debían medirse al ‘Timao’, el mismo que lo sacó en las semifinales de 2019, tras imponerse 4-0. Andrés Usme lo tenía claro y planificó el partido para no perderlo, esto partiendo desde el orden defensivo, pues en el tercer partido de la fase de grupos sí que lo sufrieron. América aguantó un tiempo y en el segundo, después que llegó el primero, las brasileñas crecieron y no se detuvieron.

Esta vez la historia fue otra y en FUTBOLRED les contaremos qué fue lo que hizo diferente este partido. América revivió aquella definición de 2018 en Brasil, donde Atlético Huila también superó desde los penaltis a un brasileño (Iranduba) en la semifinal.

Orden táctico y sacrificio en defensa: América tuvo una solo novedad en el once inicialista, en relación al equipo que jugó frente a Boca Juniors en los cuartos. Fue en el frente de ataque: Wendy Bonilla ingresó por Manuela González. El técnico buscaba tener más velocidad y acompañar a Gisela Robledo, quien se puede mover sin problema por cualquiera de las bandas.

Partiendo de un inteligente planteamiento, cubriendo los espacios y no dando ventajas atrás, las escarlatas fueron pacientes y jugaron con mucho sacrificio, siendo ordenadas y acudiendo a la marca escalonada. Cuando las brasileñas encontraron espacios por banda derecha, América rápidamente reaccionaba y taponaba. Fue un equipo disciplinado e insistente de principio a fin, que no se dejó ganar de nombres (varias experimentadas y con proceso en selección Brasil) o favoritismo (por ser las llamadas al título).

El revulsivo: después del gol de Corinthians (56’), el técnico Andrés Usme empezó a mover sus fichas. Ingresaron Manuela González (66’), Gabriela Rodríguez y Joemar Guarecuco (74’), Anlly Iglesias y Angie Riascos (88’). Esto le permitió oxigenar las bandas y el frente de ataque, para seguir complicando a la defensa brasileña, sobre todo en los minutos finales cuando creían tener la clasificación en el bolsillo. El ‘Timao’ empezó a quemar tiempo, pero América no desesperó y por el contrario, se adueñó de la pelota y aprovechó cuando pudo. Así llegó el gol y Corinthians sufrió el golpe anímico.

Katerine Tapia, clave en el arco: la arquera que llegó como refuerzo para la Libertadores, procedente de Atlético Nacional, ha sido determinante en el camino de las escarlatas a la final continental. Va bien por arriba, va bien por abajo, es arriesgada y le gusta salir jugando (de hecho lo hizo en algún momento para sacar a su equipo). Tuvo un par de atajadas determinantes en los 90’, entre esas un mano a mano a “quemarropa” que ganó por abajo. Si bien tuvo buen apoyo de su defensa liderada por Daniela Arias, respondió cuando tuvo que hacerlo. En la tanda de penaltis fue brillante y atajó dos cobros, que terminaron el 3-4 final.

Convicción y liderazgo: si en algo se ha diferenciado América es por tener varias jugadoras líderes y de importante recorrido. Catalina Usme, su capitana, Carolina Pineda, la ‘profe’, y Diana Ospina, que llegó como refuerzo; las tres se encargaron de empujar al equipo hasta el final, además que por sus pies también pasó la generación de juego.

Sin embargo, en este partido especialmente, se pudo ver que todas las jugadoras salieron con la misma actitud ganadora y no desfallecieron, ni por el marcador, ni por tener el cronometro en contra. Tanto las inicialistas como las que ingresaron en el complemento. Esa acción de creer, justamente inculcada por Pineda en sus diferentes equipos, llevaron al América a encontrar el camino e instalarse en la final.

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